Abraham y Lot - “¿Por qué tardó Lot?”
- Asher Intrater

- Dec 30, 2025
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Tikkun Global
Jerusalén, Israel

Abraham y Sarah no eran personas perfectas en lo absoluto. Incluso había aspectos de su matrimonio que podrían ser llamados bastante disfuncionales. (Él la dio a otros hombres, y ella le dio otra mujer a él). Sin embargo, eran personas que también se comprometieron a caminar con el Señor en un pacto de integridad, a pesar de sus debilidades.
Dios cambió el nombre de Abram a Abraham, y de Sarai a Sarah. Ambos nombres fueron cambiados agregando la letra hebrea (transliterada por la letra H en español). La letra H, porque aparece dos veces en YHVH, simboliza al hablante hebreo el nombre de Dios. Entonces, sus identidades fueron cambiadas por agregar la imagen de Dios a su propia imagen. Abraham significa, “padre de muchas naciones”; y Sarah significa “princesa”.
Cada vez que mencionaban sus nuevos nombres dados por Dios, proclamaban la fe en su propio destino dado por Dios. A pesar de su debilidad personal, Abraham declaró,
“Recuperaré el planeta tierra que fue perdido por Adán” (Romanos 4:13); “Seré un padre espiritual a millones de personas en cada nación” (Romanos 4:18, Génesis 17:5); “Mis descendientes serán héroes poderosos en la tierra” (Génesis 15:5, Salmos 112:2)
Abraham y Sarah estaban solos en su fe y en la integridad del pacto. Eran únicos entre las personas que vivían en la tierra en esa generación. Se convirtieron en el prototipo de todos los creyentes en las generaciones siguientes (Isaías 51:1-2, Romanos 4:11,12,16), ¿Qué era lo que ellos tenían?
¿Qué hizo a Abraham y Sara únicos?
Estaban comprometidos con la “difusión” o el “evangelismo”- Ellos “hicieron almas” en Harán (Génesis 12:5). También estaban comprometidos con el “discipulado” – Abraham tenía 318 discípulos entrenados que estaban listos para pelear por el pacto (Génesis 14:14). Abraham tuvo una revelación personal del Mesías Yeshúa en la forma del Ángel del Señor. Leemos que el Ángel del Señor se apareció a Abraham al menos 5 veces (Génesis 12:7, 15:1, 17:1, 18:1, 22:15).
La tradición judía dice que Abraham fue probado 10 veces. Cada incidente probó su voluntad de obedecer y sacrificar. Su mayor cualidad de carácter se resume en: “mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino del Señor, haciendo justicia y juicio” (Génesis 18:19). Esta característica es lo que lo hizo el padre de la fe. Instruyó a sus hijos y a aquellos en su congregación en los caminos del Señor. Fue “hacedor” de la palabra, no “solo oidor”. Defendió la justicia y la integridad. Fue un hombre de pacto.
Los rabinos se preguntaban porque Abraham debatió con Dios por la salvación de los gentiles en Sodoma. Su respuesta es que él ya había tomado en serio su llamado como “padre de muchas naciones”. Quería comenzar su destino esparciendo las buenas noticias de que “todas las naciones serían benditas en él y su descendencia” (Génesis 12:3; 18:18; 22:18). Él los amaba como si fueran propios.
Abraham y Lot
A lo largo de la historia de Abraham, hay una comparativa con su sobrino Lot. Los dos hombres representan dos tipos de creyentes: uno comprometido con el pacto; otro comprometido con la carnalidad. Ambos eran creyentes; ambos “salvos” en el lenguaje del Nuevo Pacto.
Cuando los dos ángeles fueron a Sodoma a rescatar a Lot de la inminente destrucción, Lot dudó y se demoró (Génesis 19:16). Los rabinos se preguntaban por qué se produjo tal retraso. El comentario de Rashi afirma que Lot se demoró para reunir su dinero antes de huir. Si bien esa puede no ser exactamente la verdad, hay un punto importante a considerar.
¿Qué estaba haciendo Lot en Sodoma en primer lugar? Lot era un hombre justo. Estaba atormentado en su alma incluso mientras vivía en Sodoma (2 Pedro 2:7-8) Aun así, se había acomodado. Era extremadamente rico, con mucho ganado y muchos trabajadores (Génesis 13:6). Lo perdió todo. Al final, dejó Sodoma sin dinero, sin ganado y sin trabajadores.
La lección de la historia de Lot es que Dios tiene misericordia incluso de un creyente carnal y acomodado. Dios puede rescatarlo (2 Pedro 2:9), pero perderá toda la herencia que podría haber tenido (1 Corintios 3:15). Lot tenía honor en Sodoma. Se sentaba a la puerta de la ciudad (Génesis 19:1). Sin embargo, pasará a la historia por haber perdido su honor ante Dios.
Cuando los visitantes angelicales vinieron a Abraham, Sarah ayudó con la hospitalidad (Génesis 18:6). Era su compañera espiritual. Cuando los ángeles vinieron a Lot, no hay señal de que su esposa ayudara (Génesis 19:3). No era su compañera espiritual. Los trabajadores de Lot, su familia e incluso su esposa fueron atraídos por los placeres mundanos de Sodoma. Parece que Lot cedió ante a su esposa en la manera que Adam cedió ante Eva en el jardín.
La esposa de Lot se convirtió en una estatua de sal (Génesis 19:26). Sodoma se convirtió en sal. Los trabajadores de Lot se convirtieron en sal. La esposa de Lot recibió el mismo castigo que el resto de Sodoma. No fue castigada por una curiosidad momentánea. Miró atrás porque había vivido su vida en los valores mundanos de Sodoma. Dios no destruye a la gente por un momento de debilidad, sino por una vida de mundanidad.
¿A quién te parecerás?
Los ángeles indicaron a Lot que huyera a las montañas. Creo que estaban tratando de apuntarlo a la dirección de Abraham. Lot logró escapar del castigo, pero nunca regresó a Abraham. Se aferró a su salvación, pero no pudo recuperar un estilo de vida de pacto
Hay dos tipos de creyentes “salvos” en el mundo. Hay creyentes carnales como Lot, que son justos en su corazón, pero viven acomodados. Están atormentados en sus tentaciones. Recibirán vida eterna, pero perderán su recompensa. Me temo que hay muchos cristianos y judíos mesiánicos en esta categoría.
Hay otros creyentes, aunque mucho más escasos en número, que eligen caminar como Abraham. Están comprometidos con sus valores de pacto. Vencen por fe y fidelidad. Heredarán todas las posesiones del reino de Dios. ¿Como cuál de los dos serás? Sigamos los pasos de Abraham, no de Lot.

