La cuenta del Omer y la restauración de Israel
- Ariel Blumenthal

- Apr 16
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Updated: May 8
Tikkun Global
Jerusalén, Israel

En Levítico 23:15-16 y Deuteronomio 16:9-12, Dios ordenó a Israel que contara las siete semanas que transcurren entre la Pascua y Pentecostés (Shavuot). A esto se le llama contar el “Omer”, es decir, el trigo madurando para la cosecha de primavera.
Fue también precisamente en esta época, hace dos mil años, cuando el Yeshua resucitado compartió con sus discípulos, a lo largo de cuarenta días, enseñanzas acerca del Reino de Dios (Hechos 1:3). Lucas, el autor de los Hechos, nos resume estos cuarenta días de enseñanza y diálogo con la famosa pregunta de los discípulos: “Señor, ¿RESTAURARÁS en este tiempo el Reino a Israel?” (Hechos 1:6). Las enseñanzas de Yeshua sobre el Reino tenían todo que ver con la restauración davídica y mesiánica de Israel. La pregunta de los discípulos se refería al tiempo, y no a si Dios todavía planeaba “restaurar el Reino a Israel”. Lo sabemos por la respuesta de Yeshua: “No les corresponde a ustedes saber los tiempos ni las épocas” (Hechos 1:7).
Asombrosamente (pero no por casualidad), aquí en el Israel de hoy, estas semanas están llenas de indicios proféticos de restauración y de tiempo; de cómo Dios ha estado presente en la milagrosa restauración, preservación y prosperidad de la nación de Su alianza. Que estos seis indicios sirvan para agudizar nuestra expectativa a medida que nos acercamos al final del Omer, en el día 49, Shavuot/Pentecostés y la celebración del derramamiento del Espíritu Santo.
Seis señales proféticas que debes conocer
Yom HaShoah (Día de la Conmemoración del Holocausto). En el 14.º día del Omer, la nación de Israel guarda luto oficial por los seis millones de judíos asesinados por los nazis. También conmemora la resistencia judía contra los nazis, la cual comenzó con el Levantamiento del gueto de Varsovia en 1943. Existen muchos aspectos en la vida de Israel que guardan paralelismo con la vida de Yeshúa. El Holocausto fue como una “crucifixión” nacional, la cual terminó en 1945. Al igual que Él resucitó de entre los muertos al tercer día, tres años más tarde Israel experimentó una “resurrección” nacional, cuando se declaró el nuevo Estado independiente de Israel en 1948.
Yom HaZikaron (Día de los Caídos). En el día 21 del conteo del Omer, recordamos a los soldados caídos y a las víctimas del terrorismo quienes pagaron con sus vidas para defender el Estado de Israel. Al igual que en Yom HaShoah, las sirenas antiaéreas suenan en todo el país a una hora determinada del día, y todos interrumpen sus actividades para rendir homenaje a estos héroes.
Yom Ha’atzmaut (Día de la Independencia). En el día 22 del conteo del Omer, inmediatamente después de las solemnes conmemoraciones del Día de los Caídos, celebramos el renacimiento de Israel. Este es el día, según el calendario judío, en que el primer ministro David Ben-Gurión proclamó oficialmente el establecimiento del Estado independiente de Israel el 14 de mayo de 1948. Hoy en día, los israelíes lo celebran con gran alegría, pícnics, pasadías, fuegos artificiales, desfiles aéreos de aviones militares, etc.
Yom Herzl (Natalicio del “Profeta Nacional”, Theodore Herzl). En el día 25 del conteo del Omer, recordamos a este hombre extraordinario. Herzl fue un periodista judío húngaro para quien la integración en la alta sociedad europea era el mayor objetivo de la vida; al menos, hasta que presenció múltiples incidentes antisemitas de considerable magnitud durante la década de 1880 y principios de la de 1890. Estos sucesos tuvieron lugar no solo en la “atrasada” Europa del Este y Rusia, sino también en el Occidente supuestamente liberal, progresista e ilustrado. Estas experiencias convencieron a Herzl de la urgente necesidad de que el pueblo judío tuviera su propio país, y así se convirtió en el profeta y fundador del movimiento sionista moderno. Su libro, Der Judenstaat (El Estado judío), se convirtió en la constitución de una generación de pioneros sionistas que sentaron las bases y la infraestructura para el renacimiento del Estado de Israel. Su historia, y la rapidez con la que se le abrieron las puertas (con la ayuda de muchos de los primeros “sionistas cristianos”) a los círculos de poder de Europa y Estambul, es una inspiración de cómo Dios puede utilizar a un solo hombre para cambiar el curso de la historia.
Lag B’Omer (el día 34 del Omer). Por si acaso olvidamos durante estos tiempos vertiginosos, que esta restauración de Israel no es aún la restauración plena y mesiánica profetizada en las Escrituras, tenemos este día muy “poco santo”. El día conmemora dos cosas: 1) el yahrtzeit (conmemoración del fallecimiento) del rabino Shimon Bar Yochai, quien fue uno de los fundadores del misticismo judío, o Cábala, alrededor de los años 120-160 d. C. 2) Alrededor de esa misma época, y comenzando inmediatamente después de la Pascua, 24,000 de los alumnos del rabino Akiva murieron a causa de una plaga; dicha plaga cesó, supuestamente, entre el día 33 y 34 del Omer. La mayoría de los eruditos creen que se trata de un relato mítico ideado para explicar la muerte de un gran número de discípulos del rabino Akiva durante la revuelta de Bar Kojbá contra Roma, entre los años 133 y 136 d. C. El rabino Akiva es considerado uno de los grandes “fundadores” del judaísmo rabínico posterior al Segundo Templo. Ungió y declaró al caudillo militar, Simón Bar Kochba, como el Mesías prometido que liberaría a Israel. Debido a la influencia de Akiva, un gran número de hombres judíos sanos y fuertes siguieron a Bar Kojbá en la revuelta y desastre final. Esta histórica debacle rabínica es parte de la razón por la que los hombres judíos ultraortodoxos se niegan a servir en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) hoy en día. El terrible error de juicio del rabino Akiva ha quedado oculto bajo el manto de la mitología rabínica.
En este día se encienden hogueras por todo el país, y cientos de miles de judíos ultraortodoxos visitan la tumba del rabino Shimon bar Yochai en el monte Merón, en el norte de Israel. Su esperanza es recibir algunas “chispas” espirituales de poder de la atmósfera que rodea la tumba de este rabino completamente muerto.
Cultural y espiritualmente, parece una especie de Halloween judío, una celebración y adoración de los muertos. Es un potente recordatorio de lo perdido que está nuestro pueblo sin Yeshúa, y de cómo los rabinos, ante la ausencia del Espíritu Santo, han tenido que llenar ese vacío con una espiritualidad pagana, cuasi-judía y cuasi-bíblica. El día está lleno de referencias a falsos mesías y al anticristo, y debería servir de advertencia a los cristianos alrededor del mundo que hoy en día se sienten ingenuamente atraídos hacia las enseñanzas rabínicas a través de una enseñanza errónea sobre las raíces hebreas/judías. Trágicamente, en 2021, durante lag b’Omer, 45 hombres y niños murieron aplastados en una estampida caótica en el monte Merón.
Yom Yerushalaim (Día de Jerusalén) cae en el día 44 del Omer. En esta última celebración antes de Shavuot, conmemoramos la reunificación de Jerusalén durante la Guerra de los Seis Días en 1967. Yeshúa profetizó que Jerusalén sería “pisoteada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan” (Lucas 21:24). En este día de 1967, la Jerusalén bíblica (la actual Ciudad Vieja) volvió a estar bajo control judío por primera vez en 2100 años. Ocurrió aproximadamente, o incluso en el mismo día del calendario (según el calendario bíblico/judío) en que Yeshúa ascendió al cielo desde el Monte de los Olivos en Jerusalén (Hechos 1:9-11). Esta sincronización no es casualidad, sino una señal de Su pronto regreso como el Rey de reyes vencedor, que reinaraa sobre las naciones desde esta ciudad. Los israelíes suben a la capital desde todo el país para celebrar el día con numerosos conciertos y desfiles por toda la ciudad.
Este año, 2026, nos encontramos en medio de la guerra con Irán, en un alto al fuego, y en guerra en el Líbano. Solo Dios sabe qué sucederá durante el Omer de este año.
¡Mantengámonos vigilantes!

